
Así es como se miraba la mayor parte del tiempo el balcón que compartía mis roomies en el legendario BKW. Claro que ayudé bastante a tenerlo en este estado. Cada fiesta iba saturando más y más este pequeño espacio. Esto sucedía, principalmente, porque hay Pfand en Alemania y sería echar dinero a la basura. Es por eso, y por la flojera, que siempre quedaban las botellas y latas aquí. Y bueno, si ya era hora de limpearlo porque venía una fiesta grande, nos íbamos al mercado más cercano a regresar todo lo rescatable y comprábamos con eso las botanas.