
Regresando a este continente, también me tocó organizar fiestas en mi casa. Unos alumnos, entre broma, me dijeron si ponía casa para armar algo. Sin conocerme tanto, se vio sorprendido al decirle que sí. Esta imagen no fue en esa ocasión, pero representa una culminación de lo que se llegó a hacer en el patio. Un lleno total, la gran mayoría alumnos o exalumnos que también invitaron a otros compañeros a cotorrear. Afortunadamente nunca hubo algún percance; (casi) siempre se portaron muy bien. Siempre ha gustado reunir gente y que se la pasen bien, y me puso muy contento ver a tantas personas pasándosela así de padre.