
Unos días después de defender mi tesis de doctorado, tocó preparar una salsita de aceite con mi amigo. Fue la última que hice, y él se quedó con la receta. Durante mi estancia, me hice conocido por una par de recetas; una para botanear, y esta de aquí. Recuerdo que cuando la hice, mis amigos quedaron muy contentos porque resulta que va muy bien con pastas y pizza, que es lo que se la pasan comiendo casi diario. La salsa pasó por varios paladares y siempre fue bien recibida. Imagino que algunos han tratado de replicarla, espero que con éxito. Es una muy buena salsa para compartir y que se sigue reproduciendo por Alemania.