
Creo que aquí andaba tratando de comprender lo que iba a hacer para mi tesis de maestría. Recuerdo que mi profesor me comenzó a hablar del proyecto, y la verdad no sabía lo que estaba pasando. Me tomó varios meses poder entender claramente lo que estuve haciendo medio año. Son de esos momentos en los que dices: “Si hubiera sabido esto, lo hubiera hecho en una semana.” Pero, pues, es parte del proceso. Claro que sí, ahora saldría muy fácil, solo que contar con este conocimiento es la recompensa de esos meses de haber estado perdido. Mi única recomendación es que siempre pregunten, no se queden con la duda. Resulta que la gente es más buena onda de lo que parece, y por lo general te ayudarán de buena gana. Este es uno de los más grandes aprendizajes que me dejó mi asesor, que espero poder transmitir a mis estudiantes.