
Era el primer mes del año 2020, y el mes pasado había sido muy lindo, tanto que siento que me estaba preparando para lo que venía en unos meses. Mientras tanto, el bicho se iba esparciendo por Asia, y algunos países europeos sin saberlo. Ya se comenzaba a ver gente con cubrebocas al aire libre en Alemania. Sin importarnos mucho la situación mundial, y con grandes ganas de comer hotpot, nos lanzamos a Düsseldorf para probar un restaurante asiático que mi amigo Daniel nos recomendó. Creo que la imagen hace buen trabajo para transmitir el buen sabor de la comida. La verdad no recuerdo si lo terminamos, pero éramos unas cinco personas en total; igual era demasiada comida. Tristemente la pandemia llegó y la raza ya no tenía ganas de salir, o incluso convivir con otros por andar con miedo.