
Ya había pasado un año del inicio de la pandemia y las primeras vacunas ya estaban disponibles. Era tan grande la histeria que cualquier vacuna era buena para ya salir de esa etapa tan fea. Fue entonces que comencé a buscar médicos que pudieran ponerme una; y no me tardé en encontrar uno. Buscando en línea me di con una que andaba poniendo la ahora infame J&J. Era solo un piquete y ya con eso; todo volvía a la normalidad. Hablé y me dejaron en lista de espera. Un día random andaba ocupado y no vi su llamada. Salí casi corriendo a buscar el consultorio, pero a medio camino me detuve. Fue entonces que recordé a mi Hausarzt y fui a su consultorio. Igual me dijo que había que esperar, pero por lo menos era la Pfizer. Como se puede ver en mi cartilla de vacunación, tomo cerca de un mes el poder volver a la normalidad falsa que se nos prometió. Pero bueno, igual ya podía volar de nuevo a Estados Unidos.