
Esta es otra imagen de las que nuestra profesora de alemán nos tomó durante el curso, similar a la de este post. Era el segundo mes de clases; otro nivel del lenguaje. En esta ocasión, más gente se unió a las clases, mientras que otros tuvieron que partir a sus respectivas maestrías. Fue una transición agridulce; queridos compañeros se fueron, pero otros llegaron a tomar su lugar. Por supuesto que estos nuevos personajes no reemplazaron totalmente a los antiguos, solo tomaron su posición para cotorrear en Marburg. Afortunadamente, seguí en contacto con muchos de ellos a lo largo de los años, aunque actualmente ya casi se pierde la comunicación entre nosotros. Pero bueno, volviendo a la foto, no recuerdo qué andábamos haciendo en esta clase en particular, solo que nos tocó trabajar en equipo (como casi siempre). Quizá era algo sobre practicar conversaciones, o yo qué sé. En fin, así me la pasé dos meses de lunes a viernes en esta bella ciudad universitaria; ahora sí que aprendemos divirtiéndonos. Claro que no éramos tan poquitos, falta la otra mitad del salón que está al lado derecho de la foto. A ver si luego me encuentro esa otra mitad para seguir contándoles sobre mi historia por allá.