Blue Room

Ya es momento de abrir la cajita de los recuerdos del año 2019 con una buena memoria que no necesariamente comienza en este año pero que empecé a experimentar desde que me preparaba para venir a Alemania. Verán, tengo un primo De la Parra que tiene ya bastantes años viviendo en San Diego trabajando como ingeniero y disfrutando del buen clima que ofrece California durante todas las estaciones. Al igual que yo, él también creció en Ensenada pero ya hace más de diez años se fue para el gabacho en búsqueda de nuevas aventuras para la vida. A pesar de que no éramos del todo unidos antes de mis visitas durante el 2016, siempre me trató como a un hermano pequeño cada que me tocaba ir a visitarlo a USA. Pero bueno, la historia por ahora trata del blue room. Luego les platico más de las aventuras que sucedieron del otro lado de la línea con este carnal y sus secuaces. Ya han pasado algunos años desde mi llegada al viejo continente y la raza que me conoce de este lado del mundo me ha escuchado hablar del primo y de lo chingón que se pone el ambiente cada que se organiza un cotorreo por allá. De hecho, a uno de estos cuates alemanes ya le tocó vivir la experiencia que solo se ofrece en la vivienda de mi cohermano: el famoso Blue Room. Esta vivencia es parte del paquete que trato de venderle a mis cuates para que visiten California y México que decidí llamar The San Diego Experience. Otras actividades incluyen una visita al gurú Tomás e ir a pistear cheve artesanal a la Ballast Point u otra cervecería. Regresando al tema, el evento del cuarto azul se desarrolla, como ya mencioné, en la casa del primo y consiste en que el host saqué un foco largo que ilumina todo el cuarto con un azul muy particular. Claro que esto no sucede al inicio o al final de la reunión, debe de existir un punto durante la peda en el que el mood sea el indicado para arrancar con este suceso. Por lo general, en este momento es cuando se comienza a escuchar ya sea techno o cumbia en la habitación; géneros musicales muy distintos pero que van perfecto con el ambiente que origina esta luz. También, cuando se enciende el foco azul en la sala esto indica que, como el verde en un semáforo, se va a seguir adelante con la cotorreada hasta que se agote el combustible que mantiene viva la fiesta o los invitados caigan dormidos. Algunos de los que han tenido el privilegio de vivir esta aventura cuentan que, en ciertas ocasiones muy especiales, una calavera vestida de catrín se aparece y se pone a bailar al ritmo de la cumbia que esté sonando. Para finalizar, les muestro esta foto en la cual se puede ver que el primo sucumbió ante esta experiencia después de cotorrearla unas horas tras mi llegada.

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