
Y el grupo no dejaba de crecer. Para el 2012 la generación de Mexicali llegó a Ensenada para estudiar física y pronto se unieron a las filas de la SCJ. Al mismo tiempo, personas que también iban entrando a alguna carrera en ciencias llegaron a pedir información sobre el grupo y eventualmente se unieron. Un año más tarde comenzaba a notarse el cambio de rumbo de la asociación por iniciativa propia de los foraneos. Nosotros que reiniciamos el proyecto éramos un poco más calmados y no teníamos ese impulso de salir para darnos a conocer tanto como ellos. Estabamos ya acostumbrados a nuestras reuniones donde solo platicábamos durante horas y discutíamos temas de ciencia sin necesidad de buscar nuevos miembros. Claro que queríamos que el grupo quisiera pero siempre hablabamos sobre calidad y no cantidad. Ahora esta nueva generación dentro de la SCJ renacida comenzaba a postular nuevas ideas y formas de llevar el grupo a su siguiente etapa de crecimiento. Claro que a todos nos pareció perfecto y la nueva dinámica fue bien recibida por la mayoría.